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A 20 años de “¡Gora Vasco!”, Arizmendi recupera la increíble historia del hombre que caminó más de 22 mil kilómetros

El escritor y realizador audiovisual Roberto Arizmendi repasó en LU12 AM680 la historia de Guillermo Isidro Larregui Ugarte, el “Vasco de la carretilla”, y recordó la realización de “¡Gora Vasco! (Milonga de temple y carretilla)”, el documental que cumple 20 años de su estreno. Durante la entrevista también reconstruyó distintos momentos de la vida de aquel hombre que recorrió durante una década miles de kilómetros empujando su carretilla.

“¡Gora Vasco! (Milonga de temple y carretilla)”, el documental homenaje a Guillermo Isidro Larregui Ugarte, el “Vasco de la carretilla”, cumple 20 años de su estreno.

En una entrevista realizada en LU12 AM680 de Río Gallegos, su director y guionista, Roberto Arizmendi, recordó la historia detrás de la película y la dimensión que alcanzó Larregui Ugarte, aquel hombre nacido en Pamplona que llegó a la Argentina a los 15 años y que, entre 1935 y 1936, recorrió desde Comandante Luis Piedra Buena, en Santa Cruz, hasta la Ciudad de Buenos Aires a pie, empujando una carretilla. Entre sus cuatro viajes completaría más de 22.300 kilómetros.

“Lo estrenamos en el Cine Carrera y después se dio en algunos otros lugares, en El Calafate, en Piedra Buena. Los venezolanos la compraron para pasarla por la televisión, nunca nos pagaron, pero ojalá que les haya gustado y que se hayan divertido”, manifestó Arizmendi.

La película también fue proyectada en Córdoba durante la Semana Vasca. “Cuando ya nos veníamos para acá, suena el celular, llamaban desde el País Vasco y nos invitan a una Feria del Libro en Durango, al lado de Bilbao, en Euskadi, en el País Vasco. Nos invitaron formalmente y la estrenamos allá, en varios lugares, incluso en un pueblito que tenía creo que 21 habitantes, queríamos conocer la tierra de nuestro abuelo, así que ahí estuvimos recorriendo”, recordó.

Arizmendi destacó la magnitud que alcanzó la figura del “Vasco de la carretilla” en aquellos años. “Salieron publicadas cosas de él en mil diarios, lo seguían de todo el país. Para el año ’35, cuando sucedió esto, era una barbaridad. Durante diez años caminó con la carretilla, y fue uno de los personajes públicos más importantes del país, se lo conocía en todas partes”, señaló.

Pero Larregui Ugarte no solo era protagonista de las noticias: también las transportaba. “Mientras que otras cosas no salían de Buenos Aires, no había televisión, poca radio, el hombre comunicaba porque sacaba fotos”, mencionó.

“En la película reproducimos la forma en que se despidió de Piedra Buena, de sus amigos, les sacó una foto, y quedó hasta nuestros días, tenemos una copia de esa foto, hicimos la reproducción de cómo se despidió y eso figura en la película”.

El guionista también repasó cómo Larregui Ugarte terminó llegando a la Patagonia. “Él había ganado una buena plata porque había sido marino, terminó en Buenos Aires y ahí se había enamorado, pero lo dejó la novia. Él había juntado plata para el casamiento y, de bronca, agarró la plata y se vino para el sur”, indicó.

“Acá lo que se podía conseguir inmediato, era ir al campo, a un campamento de petróleo, era bastante precario, más precario que ahora. Era una época en que hubo una crisis y se quedaron sin trabajo, los echaron a todos y estaban en el campo, en Mata Amarilla, había un campamento del río Santa Cruz para arriba”, describió.
Arizmendi recordó además cómo habría surgido el desafío que terminaría convirtiendo al Vasco en un personaje conocido en distintos puntos del país.

“Charlando, tomando unos mates, una ginebra, él conocía mucho, así que siempre lo consultaban porque había viajado, y dice: ‘Los norteamericanos tienen un récord para todo, siempre están desafiando, hasta para orinar en contra del viento tienen apuestas. No voy a hacer una apuesta, pero propongo que voy a batir un récord’. Se puso a pensar y al rato dice: ‘Me voy a ir de acá a Buenos Aires caminando’”.

“Había un tal Sandalio que tenía una carretilla de madera, así que la fueron arreglando, poniéndola más o menos como él había imaginado, le hicieron más grande la caja, terminaron y salió”, completó.

La carretilla, que le permitía transportar todos los elementos necesarios para semejante recorrido, llegó a pesar más de 100 kilos. “En un reportaje que le hicieron, llegó a decir que la carretilla con todo su equipo pesaba 120 kilos”, marcó.

En cuanto a la realización del documental, Arizmendi destacó el apoyo de José “Pepe” Bodlovic y recordó la participación del Centro Vasco Guillermo Larregui de Chacabuco, que viajó desde la provincia de Buenos Aires en micro para el final de la película.

“Hicieron un desfile, todos vestidos de vascos, en Piedra Buena, una linda fiesta. El alojamiento fue en el teatro, en el club, en el regimiento también tuvimos gente”, mencionó.

Durante la entrevista en LU12 AM680, Arizmendi también recordó su participación, muchos años antes, en “La Patagonia Rebelde”.

“Cuando vinieron a hacer la película ya estaba todo preparado, yo trabajaba en Cultura de la Provincia. Y don Jorge (Cepernic) me llamó todo ceremonioso para decirme: ‘Mirá, yo quiero nombrarte para que vayas en nombre de la provincia a colaborar con la película y con la producción’”, rememoró.


Arizmendi viajó entonces a Puerto Deseado. “Era muy amigo de Osvaldo Bayer, lo había acompañado también en un par de viajes al interior donde encontramos cosas para que él escribiera. Me presenta al director Olivera, nos ponemos a charlar y dice: ‘¿Querés trabajar en la película?’”.

Le ofrecieron dos opciones: un cowboy o un alemán con la cabeza rapada.

“Estuvieron hablando e hicieron una mezcla, le dije que pelarme la cabeza ni pensar, pero aceptaba”. Así, Arizmendi personificó a Frank Cross.

Al finalizar la entrevista, el realizador destacó que “en Santa Cruz hay un montón de gente que hace cine” e invitó a asistir a la proyección de “¡Gora Vasco! (Milonga de temple y carretilla)”, que se realizará el viernes 2 de octubre en el Teatro Gran Cabral, ubicado en Dra. Ángela Sureda 444, en Río Gallegos.

Las entradas se pueden conseguir a través de Tikzet.

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