Por Osvaldo Mondelo
Osvaldo Mondelo es periodista diplomado, egresado de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), investigador histórico-fotográfico, escritor y exdocente universitario. Nacido en Puerto San Julián, ha desarrollado una extensa labor vinculada a la historia de Santa Cruz y la Patagonia, con especial dedicación a la memoria y documentación histórica del pueblo tehuelche.
Esta frase, escrita por un “piel roja” (el cacique de la tribu Seattle) en el año 1854 al presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, bien podría servir de advertencia y lectura para el gobernador Claudio Vidal y otros entusiastas emprendedores.
En nuestra provincia, el argumento político de la “creación de empleo” ha perdido toda credibilidad social. Lo mismo sucede con el vocablo “desarrollo sustentable”: ha sido vaciado de contenido y mal utilizado en cientos de discursos.
Los emprendimientos mineros de oro, plata y tierras raras; la cementera de Pico Truncado; la usina termoeléctrica de Río Turbio; el puerto de aguas profundas de Caleta Paula; la industria pesquera de Puerto San Julián; la pavimentación de la Ruta 40; las represas del río Santa Cruz y, ahora, el “trencito turístico” y la inversión árabe son algunos de los proyectos que prometieron y prometen un cambio de la matriz laboral. Sin embargo, en el horizonte de los jóvenes de Santa Cruz no hay trabajo.
Tampoco sueldos dignos en la salud, la educación, el comercio y la administración pública.
El exlegislador y autor intelectual de la ley provincial que protege el área natural de la Reserva de Península de Magallanes, doctor Oscar Bellini, ha expresado con argumentos contundentes los riesgos ambientales, sociales y económicos que puede generar esta excepción jurídica.
En un lenguaje claro (lejos de las descalificaciones ordinarias de la política), ha manifestado una preocupación que tenemos cientos de ciudadanos, más allá de las diferencias partidarias.
El presente y el futuro del principal recurso natural y paisajístico de Santa Cruz no deben definirse en el tablero de los negocios.
Esperemos que el reclamo de Bellini no se transforme en una voz en el desierto. Que sea acompañado por otras expresiones políticas, sociales y empresariales. Que la sociedad manifieste si quiere ser una factoría del turismo global o un lugar en el mundo donde el trabajo y la naturaleza convivan en paz.
La tierra que el jefe Seattle pedía proteger es hoy uno de los lugares más superpoblados de los Estados Unidos de América. Una ciudad con empresarios ricos y ciudadanos con serios problemas de sanidad, contaminación sonora y smog.
El hombre blanco, 172 años después de aquel texto (en este caso, un pool árabe), no debería comprar el aire puro de la montaña ni silenciar la música de los pájaros.
Osvaldo Mondelo
Periodista diplomado