Senadores: ¿A quién le van a responder cuando levanten la mano?
Redacción Raíces Digital | En el Senado de la Nación se define en estas horas mucho más que una votación. Lo que está en juego es el rumbo político del país y, de manera directa, el destino de Santa Cruz. La reforma laboral impulsada por el régimen de Javier Milei y el intento de modificar la Ley de Glaciares avanzan en paralelo y a contrarreloj, con un objetivo claro: recortar derechos históricos y habilitar el avance sobre bienes estratégicos que pertenecen al conjunto del pueblo.
Mañana, 11 de febrero, el Senado comenzará a tratar estas reformas clave mientras en las calles crecen las movilizaciones y el paro nacional expresa un rechazo social amplio. En ese escenario, los votos de los senadores santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia adquieren una centralidad política inocultable, no solo porque representan a una provincia golpeada por la crisis social y laboral, sino porque Santa Cruz concentra una de las mayores reservas de agua dulce del país, con el sistema glaciar como patrimonio estratégico y garantía de vida futura.
La reforma laboral que impulsa Milei apunta a flexibilizar despidos, debilitar la negociación colectiva, limitar el derecho de huelga y consolidar un modelo de salarios bajos y precarización. No hay ambigüedades posibles: es una reforma diseñada para disciplinar al mundo del trabajo y beneficiar a las grandes corporaciones. Del mismo modo, tocar la Ley de Glaciares implica abrir la puerta al avance de intereses extractivos sobre el agua, un recurso vital en una provincia atravesada por la crisis climática y la escasez hídrica.
Aquí aparece con fuerza la figura del gobernador Claudio Vidal. Ex secretario general del sindicato petrolero, que construyó su identidad pública desde un discurso combativo y de defensa de los trabajadores, hoy queda expuesto en otra posición. La pregunta ya no es retórica: ¿qué está negociando Vidal con el régimen de Milei para sostener su gobierno provincial? ¿Qué se entrega a cambio de gobernabilidad, de fondos o de respaldo político?
Los senadores Gadano y Carambia no son actores neutrales. Responden políticamente al gobernador y sus votos expresarán esa alineación. Si acompañan estas reformas, no solo estarán avalando el ajuste nacional, sino comprometiendo el futuro de Santa Cruz, entregando derechos laborales y habilitando el avance sobre el agua dulce, el bien más valioso para las próximas generaciones.
La movilización y el paro nacional que acompañan este debate no son un dato menor. Una parte significativa del pueblo argentino está diciendo que no, y esa voz también interpela a quienes hoy ocupan una banca en el Senado. No se puede legislar desde una burbuja institucional mientras afuera crecen la pobreza, el desempleo y la angustia social.
En Santa Cruz, las consecuencias políticas serán inevitables. No hay votos gratuitos cuando se vota contra el trabajo y contra el agua. Gadano y Carambia deberán hacerse cargo del impacto de sus decisiones en la vida cotidiana de la provincia. Y Claudio Vidal, que ayer se presentó como defensor de los trabajadores, tendrá que explicar con qué legitimidad pretende continuar su gestión si avala —directa o indirectamente— las leyes que impulsa el régimen de Milei en beneficio del poder económico concentrado.
Raíces Digital sostiene una posición clara. No hay desarrollo posible sin derechos laborales ni futuro posible sin agua. Y cuando esas dos cosas se ponen en riesgo al mismo tiempo, el silencio, la ambigüedad o la obediencia política dejan de ser una opción.

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