Este miércoles 23 de septiembre, a las 11, habrá una movilización en Río Gallegos por las dificultades para acceder a medicamentos, tratamientos y prestaciones de la Caja de Servicios Sociales. Pacientes impulsaron la jornada y las vocalías electas de trabajadores en actividad y jubilados acompañan y convocan a participar. Hasta el momento, no se conoció un llamado del Frente Sindical ni de las centrales obreras, CTA y CGT, para sumarse a la movilización.
Este miércoles, en Kirchner y San Marín serán el punto de encuentro de una jornada atravesada por una preocupación concreta: qué ocurre cuando una persona necesita un medicamento o un tratamiento y la obra social no brinda la respuesta necesaria en tiempo y forma.
La iniciativa surgió de pacientes con enfermedades poco frecuentes y personas trasplantadas. A esa convocatoria se sumaron las vocalías electas de la Caja de Servicios Sociales, que representan a trabajadores en actividad y jubilados, y también convocaron públicamente a participar.
El reclamo coloca nuevamente en discusión el funcionamiento de la obra social provincial, pero abre además un interrogante hacia otro sector que tiene responsabilidades en la defensa de los derechos de los trabajadores.
¿Dónde está el movimiento sindical frente a esta convocatoria?
A pocas horas de la jornada, no se conoció un llamado del Frente Sindical ni de las centrales obreras, CTA y CGT, para acompañar la movilización. Y la ausencia llama la atención porque buena parte de quienes dependen de la CSS son precisamente trabajadores y jubilados representados por organizaciones sindicales.
La discusión excede cualquier trámite administrativo. Cuando está comprometido el acceso a la salud, la representación sindical también tiene algo que decir y hacer. La defensa de un trabajador no comienza y termina con el salario, las paritarias o las condiciones laborales. La obra social y la seguridad social forman parte de derechos construidos históricamente por el movimiento obrero.
También existe una responsabilidad política concreta. El gobierno de Claudio Vidal debe dar respuestas sobre una obra social que pertenece a sus afiliados y que resulta fundamental para trabajadores y jubilados de Santa Cruz. Frente a esa responsabilidad, las organizaciones sindicales cuentan con representación, capacidad de organización y herramientas colectivas para exigir soluciones.
Por eso la pregunta no busca adjudicar intenciones ni afirmar las razones de una ausencia que cada organización deberá explicar. Busca poner sobre la mesa una contradicción difícil de ignorar: si la salud forma parte de los derechos de los trabajadores, ¿por qué una convocatoria de estas características todavía no generó una respuesta colectiva del movimiento sindical?
El miércoles habrá personas movilizándose porque necesitan respuestas. Habrá pacientes, afiliados y representantes electos de la CSS llevando una problemática sanitaria al espacio público.
Tal vez allí esté también la reflexión que deja esta jornada antes de comenzar: un sindicato no representa solamente a un trabajador cuando discute su salario o condiciones de trabajo. También lo representa cuando ese trabajador o su familia necesitan que la obra social responda.
Y cuando lo que está en juego puede ser un medicamento, la continuidad de un tratamiento o la salud de una persona, preguntar por qué las organizaciones sindicales no convocan también forma parte de la discusión.
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