Latinoamérica en defensa de Venezuela: rechazo unánime a la amenaza militar de EE.UU.

Sectores progresistas de la región se alinean con la República Bolivariana de Venezuela y denuncian el despliegue de buques y submarinos nucleares de Estados Unidos en el Caribe, calificándolo como una grave violación al Derecho Internacional y a la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
En medio de una creciente tensión en el Caribe, movimientos y partidos progresistas de América Latina y el Caribe alzaron su voz contra lo que consideran una provocación armada y peligrosa por parte de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela. El envío de buques de guerra y, en particular, de un submarino nuclear hacia aguas cercanas al país suramericano ha encendido alertas en toda la región.
Desde Colombia, el Movimiento Político Pacto Histórico advirtió que la acción militar estadounidense constituye una amenaza directa contra América Latina y el Caribe, y denunció que el verdadero objetivo es “retener ilegalmente a dirigentes venezolanos” mediante métodos que violan abiertamente el Derecho Internacional. El comunicado señala que la maniobra forma parte de un intento por reimponer la caduca Doctrina Monroe, una política que históricamente subordinó a la región como “patio trasero” de Washington.
“América Latina no está dispuesta a sufrir el mismo destino que Irak, Libia, Siria o Afganistán”, alertó la fuerza política colombiana, recordando las consecuencias devastadoras que dejaron las intervenciones militares de EE.UU. en esas naciones: caos, destrucción y crisis humanitarias prolongadas.
El Salvador: frente unido contra la intimidación nuclear
Más de 30 organizaciones sociales salvadoreñas, articuladas en el Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular, denunciaron el despliegue del submarino nuclear USS Newport News y del crucero lanzamisiles USS Lake Erie como una violación flagrante del Derecho Internacional y de los principios de soberanía y autodeterminación.
“El despliegue de un submarino nuclear de carácter ofensivo por parte de Estados Unidos no solo viola el Tratado de Tlatelolco, sino que socava décadas de esfuerzos diplomáticos por la paz y el desarme”, sostuvieron.
El Bloque respaldó la denuncia de Venezuela ante la ONU, exigió el retiro inmediato de todo el armamento y presencia militar estadounidense en el Caribe y convocó al Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Opanal) para evaluar esta grave transgresión.
Puerto Rico: nacionalismo solidario
El Partido Nacionalista de Puerto Rico también se sumó al repudio, denunciando que el objetivo real de Washington es “robar las riquezas de los hijos de Bolívar” y frenar la unidad estratégica de los gobiernos progresistas.
“Decimos presente en solidaridad y lealtad con el digno pueblo y Gobierno de Venezuela”, afirmó la organización independentista, que se declaró en resistencia frontal contra el imperialismo y en defensa de la paz regional.
Una región que se planta
Estos pronunciamientos convergen en un mismo mensaje: América Latina y el Caribe se reconocen como Zona de Paz y no aceptarán amenazas militares ni injerencias que pongan en riesgo la estabilidad de la región.
En un momento de alta tensión geopolítica, la solidaridad con Venezuela trasciende fronteras y diferencias políticas, reafirmando que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos son principios irrenunciables.