Otra vez sin clases: paro docente y silencio del Gobierno de Vidal

El sindicato ADOSAC convocó a nuevas medidas de fuerza y el ciclo lectivo sigue interrumpido en Santa Cruz. ¿Qué hace el Gobierno? ¿Quién defiende la educación pública?
📌 Redacción Raíces Digital
En Santa Cruz, las clases están interrumpidas nuevamente, y esta vez por una medida de fuerza convocada por ADOSAC, el sindicato que agrupa a las y los docentes de la provincia. El reclamo incluye salarios dignos, condiciones laborales adecuadas y garantías para el ejercicio del derecho a enseñar. Pero mientras el paro se profundiza, el Gobierno de Claudio Vidal permanece en silencio.
El ciclo lectivo 2025 avanza con más días perdidos que cumplidos. Los paros se acumulan, las respuestas oficiales no llegan, y la negociación salarial sigue estancada. El Gobierno prometió diálogo, pero no convoca, no ofrece aumentos reales y no garantiza condiciones dignas en las escuelas.
Las aulas están vacías y el Estado provincial mira para otro lado.
ADOSAC viene denunciando desde hace semanas el congelamiento salarial, la precarización del trabajo docente y la falta de respuestas reales frente al aumento del costo de vida, de los alimentos, de los servicios y del transporte. Además, se exigen mejoras edilicias, insumos escolares y respeto por los acuerdos paritarios.
El paro actual es una expresión del hartazgo colectivo, pero también de la falta de voluntad política del Ejecutivo provincial, que prefiere enfrentar al gremio antes que resolver el conflicto.
Lo más grave es que el propio Gobernador Claudio Vidal se llena la boca hablando de la educación, pero mientras tanto se cae el ciclo lectivo y no hay ninguna propuesta estructural. No hay conferencias, no hay anuncios, no hay diálogo. ¿Va a asumir el Gobierno su responsabilidad frente a miles de familias afectadas por la suspensión de clases? ¿O seguirá apostando al desgaste, al silencio, al olvido?
Aunque no protagoniza el conflicto docente, ATE representa al personal auxiliar que también sufre las consecuencias: suspensión de turnos, recorte de tareas, incertidumbre laboral. Sin embargo, la conducción provincial del sindicato, alineada con el Gobierno de Vidal, se mantiene en silencio.
¿Por qué ATE no exige que se resuelva el conflicto educativo? ¿Por qué no se solidariza con el paro docente? ¿Dónde está el sindicalismo que defiende la educación pública?
Pero reducir el conflicto educativo únicamente a una disputa salarial sería una mirada limitada. El paro docente —aunque legítimo y urgente— pone en evidencia una crisis mucho más profunda, que atraviesa la calidad del sistema, el lugar que la educación ocupa en el proyecto de provincia y la ausencia de una política integral del Gobierno de Vidal.
Porque la situación de la educación no pasa solamente por los salarios ni por las condiciones edilicias o laborales. También pasa por los contenidos, por el modelo educativo que queremos para Santa Cruz, por el vínculo entre las escuelas y su entorno, por el respeto a la identidad territorial, cultural y productiva, y por la urgente necesidad de convocar a todos los sectores sociales, gremiales, institucionales y pedagógicos a una gran mesa provincial de discusión educativa.
No alcanza con prometer escuelas nuevas o mostrar cursos esporádicos en redes sociales. El sistema educativo no se gestiona desde el marketing, se construye con comunidad, con proyecto, con debate y con decisión política real. Y eso, hasta ahora, el Gobierno de Claudio Vidal no lo ha demostrado.
La educación pública en Santa Cruz está en crisis, pero también en disputa. Y no hay futuro posible si no se construye desde el aula, desde el trabajo, desde el saber y desde la justicia.