Cada 18 de septiembre, Chile conmemora la formación de su Primera Junta Nacional de Gobierno de 1810, punto de partida de un proceso que culminaría con su independencia. En esa historia, José de San Martín tuvo un papel decisivo junto a Bernardo O’Higgins. Una fecha especialmente cercana para distintas Ciudades de la provincia de Santa Cruz, donde la presencia de familias chilenas forma parte de la vida cotidiana y de los vínculos históricos de la Patagonia.
Chile vuelve a vestirse con sus colores este 18 de septiembre, una de las jornadas más significativas de su calendario nacional. Las Fiestas Patrias recuerdan la instalación de la Primera Junta Nacional de Gobierno, constituida el 18 de septiembre de 1810, acontecimiento que abrió el camino hacia la emancipación chilena.
No fue todavía la declaración formal de la Independencia. Aquella primera Junta surgió en medio de la crisis de la monarquía española y sus integrantes aún reconocían a Fernando VII. Sin embargo, significó una primera experiencia de autonomía política y se convirtió con el tiempo en el gran símbolo del comienzo del proceso independentista.
Ese camino atravesó años de enfrentamientos, avances y retrocesos. Y allí aparece una figura fundamental que también pertenece profundamente a la historia argentina: el general José de San Martín.
Desde Mendoza, San Martín organizó el Ejército de los Andes como parte de una estrategia que iba mucho más allá de las fronteras de las Provincias Unidas. Su proyecto buscaba atravesar la Cordillera, contribuir a liberar Chile y continuar posteriormente hacia Perú, uno de los principales centros del poder español en América del Sur.
A comienzos de 1817, el Ejército de los Andes protagonizó una de las mayores gestas militares de la historia sudamericana: el cruce de la Cordillera. El 12 de febrero de ese año, las fuerzas patriotas derrotaron a los realistas en la Batalla de Chacabuco, abriendo nuevamente el camino hacia Santiago.
La campaña reunió a hombres provenientes de distintos territorios y tuvo en San Martín y Bernardo O’Higgins a dos de sus grandes protagonistas. No se trataba solamente de la independencia de un país: aquella lucha formaba parte de un proceso emancipador que atravesaba buena parte del continente.
El 12 de febrero de 1818 fue proclamada formalmente la Independencia de Chile. Pero todavía quedaba una batalla determinante. El 5 de abril de 1818, el Ejército Unido bajo el mando de San Martín obtuvo una victoria decisiva sobre las fuerzas realistas en Maipú, consolidando militarmente la independencia chilena y permitiendo que el proyecto libertador continuara luego hacia Perú.
El histórico abrazo entre San Martín y O’Higgins después de Maipú quedó para siempre como una de las imágenes más representativas de aquella gesta compartida.
Por eso, detrás de las banderas, las cuecas, las fondas y las tradiciones que acompañan cada septiembre, existe una historia profundamente sudamericana. El 18 de septiembre pertenece al pueblo chileno y recuerda el comienzo de su propio proceso político de emancipación, pero aquella independencia también fue construida mediante una lucha que atravesó la Cordillera y reunió a pueblos que buscaban liberarse del dominio colonial.
En la provincia de Santa Cruz, esa celebración adquiere además una cercanía particular. La extensa frontera con Chile y los vínculos familiares, culturales y sociales construidos durante generaciones hacen que la historia de ambos pueblos se encuentre permanentemente a uno y otro lado de la Cordillera.
Y en distintas Ciudades de la provincia de Santa Cruz donde numerosas familias de origen chileno forman parte de la historia y del presente de las ciudades, cada 18 de septiembre también encuentra recuerdos, afectos y tradiciones que cruzaron la frontera y echaron raíces en la Patagonia.
A 216 años de aquella Primera Junta Nacional de Gobierno, Chile celebra sus Fiestas Patrias. Y desde este lado de la Cordillera, la fecha también permite recordar una historia compartida en la que José de San Martín, Bernardo O’Higgins y miles de hombres y mujeres hicieron de la emancipación una causa que trascendió las fronteras nacionales.
Raíces Digital: Objetivos, pero no imparciales.