Milei Desprecia al Pueblo: ATE Denuncia Despidos Masivos
El desmantelamiento de la Línea 144 revela el desprecio de Milei hacia los sectores más vulnerables.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ha denunciado los despidos masivos en la Línea 144 y otros programas del ex Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad. Estos despidos reflejan la indiferencia del gobierno de Javier Milei hacia las necesidades del pueblo, especialmente de quienes sufren violencia de género.
La Línea 144, crucial para la atención y apoyo de víctimas de violencia, se ve gravemente afectada. En momentos en que el acompañamiento es esencial, Milei opta por recortar recursos y dejar desprotegidas a miles de personas en situación de vulnerabilidad. Este ataque no solo significa la pérdida de empleos, sino también la falta de compromiso con los derechos fundamentales de las y los ciudadanos.
Milei, con su política de ajuste, muestra un profundo desinterés por el bienestar de los sectores más frágiles de nuestra sociedad. Mientras prioriza intereses económicos, deja a su suerte a quienes más necesitan apoyo y protección. Los despidos en la Línea 144 representan un retroceso en la lucha por la igualdad y los derechos humanos, y un abandono total de los principios de justicia social.
Desde ATE y otras organizaciones sociales, se levanta un fuerte reclamo contra estas medidas. Es urgente que la sociedad se movilice en defensa de los derechos conquistados, alzando la voz contra un gobierno que ignora el sufrimiento del pueblo.
¡No a los despidos! ¡Sí a la protección de nuestros derechos!

Se frenó el paro petrolero: conciliación obligatoria abre una tregua en el conflicto
Petroleros paralizan Santa Cruz y lanzan paro por tiempo indeterminado en medio de una crisis sin inversiones
Afrodescendientes: Frente de Gremios Estatales saluda resolución de la ONU
Las CTA y la Pastoral Social articulan acciones frente a la crisis y el ajuste
ADOSAC denunció ajuste en educación y exigió estabilidad laboral y convocatoria a paritaria salarial
El FreSU presentó su propia canasta y advirtió que un trabajador necesita $2.700.000 para vivir dignamente