Palazzo exige diálogo y respalda el paro general convocado por la CGT

El secretario general de La Bancaria y diputado nacional por Unión por la Patria (UP), Sergio Palazzo, reafirmó su respaldo al paro general convocado por la CGT para el 10 de abril y exigió al gobierno de Javier Milei la conformación de una mesa de diálogo con el movimiento obrero. Además, cuestionó el intento de reactivar el debate sobre la reforma sindical, especialmente la eliminación de la cuota solidaria.
La CGT llamó a un paro nacional y a una movilización en defensa de los jubilados el día anterior. Aunque el transporte público funcionará el 9 de abril, se espera una masiva protesta frente al Congreso en reclamo de mejoras en los haberes previsionales.
Palazzo confirmó la adhesión de La Bancaria a ambas jornadas de protesta y advirtió que el movimiento obrero espera que el Gobierno convoque a una mesa de diálogo. Justificó la medida de fuerza ante la falta de respuestas oficiales y la grave situación de los jubilados y trabajadores que, a pesar de tener empleo, viven por debajo de la línea de pobreza.
Si bien reconoció los inconvenientes que puede generar la huelga, subrayó la urgencia de abrir un canal de diálogo serio y responsable entre el Gobierno y los sindicatos. “Necesitamos una instancia de negociación para garantizar producción, empleo y recuperación salarial“, enfatizó.
Críticas a la reforma sindical y la Ley Bases
El sindicalista también criticó el intento de sectores parlamentarios de reflotar la reforma sindical impulsada por el diputado radical Martín Tetaz, quien preside la Comisión de Legislación del Trabajo en la Cámara de Diputados.
Entre los puntos en debate, la eliminación de la cuota solidaria es uno de los ejes centrales. Palazzo se manifestó en firme rechazo a esta iniciativa y recordó que en noviembre pasado el proyecto fracasó por falta de consenso. Además, destacó que “el 80 % de los especialistas que expusieron en comisiones el año pasado advirtieron que la eliminación de la cuota solidaria es contraria a los convenios de libertad sindical de la OIT“.
El dirigente gremial también cargó contra la Ley Bases, impulsada por el gobierno de Milei, y denunció que desde su sanción, más de 2.500 empresas cerraron y se perdieron 55.000 puestos de trabajo.
Con un escenario de creciente conflictividad social, Palazzo ratificó que el movimiento obrero no retrocederá en su lucha y seguirá exigiendo diálogo, justicia social y respeto a los derechos laborales.