La Caja que descuenta, pero no cubre: Vidal ajusta, Milei aplaude

🔴 Redacción Raíces Digital
Todos los meses, la Caja de Servicios Sociales (CSS) descuenta religiosamente a trabajadores en actividad y jubilados de la provincia de Santa Cruz el aporte por afiliación: un 4% del salario para el titular y un 6,5% adicional si tiene grupo familiar. El descuento es automático. La cobertura, no.
La obra social de los estatales santacruceños, esa que fue una conquista histórica, hoy funciona como una trampa contable al servicio del déficit provincial y el negocio privado. Cada consulta médica requiere el pago de un coseguro, cuyo monto varía según especialidad. Las prácticas y estudios también se pagan. Y si se supera un supuesto “límite razonable” de consultas al año —según la CSS serían 16— la atención se corta o se exige una autorización médica que nunca llega a tiempo. Pero esto no está escrito en ninguna ley ni informado claramente al afiliado: te enterás en la ventanilla, cuando tenés que pagar todo o perdés el turno.
🧾 Una cuota se descuenta; una cobertura que se niega
Los descuentos son automáticos. Los derechos, no. La CSS retira mes a mes de los salarios los aportes correspondientes, pero luego no garantiza el acceso real a la salud. Ayer, a una afiliada le negaron la atención médica por haber superado ese supuesto “tope”. Tuvo que pagar la consulta completa. Luego, también tuvo que pagar el 100% de los medicamentos recetados, aunque figuran dentro del vademécum oficial. No es un caso aislado: se repite cada vez más, sobre todo en las localidades alejadas de Río Gallegos, donde conseguir un especialista es una odisea y las derivaciones están paralizadas o demoradas por trámites absurdos.
Las y los afiliados muchas veces desisten de hacer reclamos o pedir reintegros porque “caen en saco roto” o porque, simplemente, no quieren perder el turno. Y si el médico viene desde Buenos Aires, más aún.
💊 Una tijera que corta por lo más fino
En julio de 2024, la CSS eliminó de un día para otro más de 6.500 medicamentos del vademécum, afectando especialmente a personas con enfermedades pulmonares, osteoarticulares, reumatológicas y deficiencias vitamínicas entre otras. La medida se tomó sin debate público, sin consulta institucional, y sin prever un sistema alternativo de contención.
Mientras tanto, las derivaciones médicas a otras provincias se encuentran paralizadas o demoran semanas, especialmente en las localidades del interior provincial. La distancia con Río Gallegos se vuelve una condena para miles de santacruceñxs.
🗳 Una conquista democrática que hoy está silenciada
Durante años, los sindicatos reclamaron el cese de la intervención y elecciones libres para elegir por el voto directo y secreto a los vocales por los trabajadores en actividad y otro por los jubilados y gracias a la lucha colectiva y a una decisión política del gobierno de Alicia Kirchner, se realizaron dos elecciones democráticas: una ganada por representantes de Encuentro Ciudadano, y la segunda por un sector afín a la actual gestión de gobierno.
Sin embargo, esos vocales electos hoy guardan silencio frente al deterioro del sistema, y los sindicatos que antes marchaban, hoy emiten comunicados tibios, cada tanto. La pasividad sindical frente al ajuste sanitario es tan preocupante como el ajuste mismo.
💥 Vidal aplica en Santa Cruz el mismo libreto que Milei
La Caja de Servicios Sociales dejó de ser una obra social solidaria para convertirse en un modelo de recorte, tercerización y desresponsabilización estatal. Se ajusta la cobertura, se beneficia al sector privado, y se debilita la red pública. Todo con una narrativa de eficiencia que esconde abandono.
Claudio Vidal prometió en campaña que iba a fortalecer el sistema de salud y proteger a los trabajadores. Hoy, a más de un año y medio de gestión, borra con el codo lo que escribió con la mano.
🧭 ¿Quién defiende a quienes sostienen el sistema?
Los trabajadores estatales no son beneficiarios del sistema: son sus financiadores. Pagan todos los meses, con descuento obligatorio, y no reciben a cambio ni un servicio digno ni un trato humano. La CSS no puede funcionar como una prepaga cara, deficiente y hostil.
Desde Raíces Digital lo decimos con claridad: la salud no se ajusta. Se garantiza. Y si el Estado y los sindicatos no lo hacen, será el pueblo organizado el que exija respuestas.