AJUSTE CRIMINAL | El régimen disolvió el Instituto Nacional del Cáncer

El régimen de Milei disolvió el Instituto Nacional del Cáncer. Dicen que es “reorganización”, pero es ajuste salvaje. El Estado se achica y los enfermos quedan a la deriva.
En un nuevo ataque contra la salud pública, el régimen oficializó la disolución del Instituto Nacional del Cáncer (INC), uno de los organismos más importantes en la prevención, investigación y tratamiento de una enfermedad que es la segunda causa de muerte en la Argentina. También cerraron el Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares.
La medida fue publicada este lunes en el Boletín Oficial bajo el argumento de una “reorganización administrativa”. Pero detrás de esa frase técnica hay una verdad brutal: desaparece un organismo con personal especializado, experiencia operativa y programas de asistencia directa a pacientes oncológicos.
Desde el Ministerio aseguran que sus funciones serán absorbidas por otras áreas. Pero todos sabemos lo que significa eso: sin presupuesto propio, sin estructura ni equipo técnico, lo que hay no es continuidad, es abandono.
El INC llevaba adelante políticas públicas de prevención fundamentales, como el cáncer de mama, de cuello uterino, de colon y de próstata. Garantizaba diagnóstico temprano, articulación con las provincias, investigación clínica y formación profesional. Su eliminación es un golpe directo a miles de personas que necesitan tratamientos y atención en todo el país.
En un contexto donde los sistemas de salud provinciales están colapsados por la falta de recursos, la decisión del Gobierno nacional agrava aún más la desigualdad y pone en riesgo la vida de quienes no pueden pagar una atención privada.
No es eficiencia. No es modernización. Es un ajuste criminal que deja en soledad a los más vulnerables.