Hemodiálisis en crisis: más de 60 familias reclaman a Vidal por falta de insumos en el Hospital Regional Río Gallegos

Según el medio de comunicación Pasaron Cosas, más de 60 familias reclaman al gobernador Claudio Vidal por la falta de insumos y mantenimiento en el servicio de Hemodiálisis del Hospital Regional Río Gallegos, que ya suspendió turnos y pone en riesgo la vida de los pacientes.
A pesar de que el gobierno provincial informó a través de sus canales oficiales que el servicio de Hemodiálisis funciona con normalidad, más de 60 familias advirtieron que la realidad es muy distinta. Denuncian la falta de insumos, el deterioro de la aparatología y la suspensión de turnos indispensables para pacientes que dependen de este tratamiento para vivir.
Araceli, María y Susana, familiares de pacientes, señalaron que “hay mucha preocupación, no hay insumos, hay una gran ausencia de mantenimiento de las máquinas y se suspendieron los turnos”. El conflicto se desató a inicios de esta semana y, según indicaron, la interrupción del servicio ya está afectando gravemente la salud de quienes requieren la prestación médica de forma regular.
“Queremos llegar al Gobernador para solicitarle que destine los fondos necesarios para que haya insumos. Esta semana se suspendió el servicio y el deterioro en su salud es muy grande. Corren peligro sus vidas”, precisaron.
A pesar de la crisis, los familiares valoraron el compromiso del personal: “Son excelentes los nefrólogos, técnicos, administrativos y personal de maestranza. Pero sin insumos no pueden cumplir con su labor”, afirmaron, en respuesta a las despectivas expresiones del propio gobernador que calificó a los trabajadores de la salud como quienes van “en bata y pantuflas”.
Los familiares aseguraron que han pedido audiencia en Casa de Gobierno en varias oportunidades, pero que solo fueron recibidos por la custodia del mandatario. “Queremos seguir tratándonos aquí, pero es necesario que el Gobernador destine los fondos necesarios”, insistieron.
Este nuevo conflicto en el sistema sanitario provincial se suma a los problemas que ya arrastran la educación y la seguridad pública, marcando un rumbo de prioridades que deja a la salud fuera de la agenda central del Gobierno de Santa Cruz.