Avanza el trabajo conjunto entre Santa Cruz y Chubut para un avistaje sostenible de la ballena Sei

En un contexto de recuperación ambiental y desafíos regionales, Caleta Olivia fue sede de una jornada clave entre provincias patagónicas. El objetivo: desarrollar actividades de avistaje turístico con base científica, normativa y soberana.
La ballena Sei, una especie que había sido diezmada por la caza indiscriminada, vuelve a poblar las costas del Atlántico Sur. Frente a este fenómeno, las provincias de Santa Cruz y Chubut iniciaron un trabajo conjunto para establecer lineamientos comunes que permitan el avistamiento responsable y sostenible de este cetáceo en las costas patagónicas.
El encuentro tuvo lugar en Caleta Olivia, ciudad que comienza a posicionarse como nuevo destino del turismo de ballenas, junto a localidades chubutenses como Rada Tilly y Comodoro Rivadavia. La jornada reunió a autoridades ambientales de ambas provincias, con eje en el desarrollo de actividades que respeten tanto el entorno natural como las necesidades sociales y económicas de las comunidades locales.
“Es una especie que ha estado en nuestra costa, pero que ahora, al no ser cazada, ha aumentado su población. Se puede ver desde las 15 millas mar adentro, tanto en el sur de Chubut como en Caleta Olivia”, señaló Bárbara Klimisch, directora provincial de Ambiente de Santa Cruz.
Durante el encuentro se definieron criterios para los futuros estudios de impacto ambiental, condición indispensable para avanzar en actividades turísticas. “Las dos provincias estamos trabajando con una mirada sostenible, pensando en el recurso, en el desarrollo local, pero también en su cuidado”, enfatizó Klimisch.
Además del aspecto técnico, la funcionaria valoró la dimensión política del espacio: “Cada provincia tiene su legislación, pero vamos a trabajar en conjunto para exigir lo mismo”, dijo, subrayando la necesidad de acuerdos interjurisdiccionales que consoliden derechos ambientales sin fragmentación legal.
En Santa Cruz, el proceso ya tiene base normativa: se aprobó una ley provincial de avistamiento, mientras que Chubut cuenta con experiencia previa a partir del turismo vinculado a la ballena franca austral. Sin embargo, la ballena Sei exige un abordaje nuevo, con su propia metodología de avistaje, adecuaciones territoriales y planes de manejo específicos.
El proyecto se articula también con la Ruta Azul, una estrategia federal de gestión integrada del litoral. En ese marco, se confirmó la realización de una mesa de manejo costero, prevista para el 28 y 29 de agosto, que contará con la participación de organismos provinciales, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Prefectura y municipios del litoral atlántico.
“Esta estrategia busca consolidar una línea de base y fortalecer el desarrollo de nuestras comunidades costeras”, explicó Klimisch.
En medio del abandono ambiental que promueve el gobierno nacional, la coordinación regional entre provincias patagónicas representa un modelo posible: con soberanía, con ciencia y con vocación de futuro. La ballena Sei, símbolo de recuperación y resistencia, nos obliga a pensar una Patagonia que se mire al mar, con derechos y con cuidado.
✍️ Redacción Raíces Digital
📌 Nota elaborada en base a declaraciones públicas y fuentes oficiales.